Calcarea Carbonica

Por Iván Navas. Octubre 3, 2017

Calcarea carbonica

Calcarea carbonica, calcarea ostrearum, cal carbonatada, carbonato impuro de cal, CaCO₃, es uno de los compuestos más extendidos en los tres reinos de la naturaleza. En estado de mayor o menor pureza constituye los mármoles, la greda, la piedra de cal; igualmente es parte constitutiva del esqueleto de los animales y de la concha de los crustáceos o moluscos (Lathoud).

Hahnemann fue el primero que la experimentó, dando su patogenesia en el libro “Las Enfermedades Crónicas”. Para su preparación, según Hahnemann, se machacan las conchas de las ostras, se toma la sustancia calcárea que se encuentra formando la parte media de la concha y se tritura con azúcar de leche según la regla 7 (Uribe). Hahnemann pensó encontrar carbonato de cal puro en la capa media de la concha de la ostra, pero en realidad no es así, y el medicamento así obtenido encierra gran cantidad de carbonato de cal, pero mezclado con vestigios de fosfato de cal y sustancias orgánicas. Por eso Hering propuso cambiarle el nombre de Calcarea Carbonica por el de Calcarea Ostrearum (Lathoud).

Síntomas característicos

1. Ansiedad por el futuro y por su salud. La ansiedad por el futuro se da principalmente por su salvación religiosa y por su estabilidad económica, presentando síntomas como: duda, ansiedad y desesperación por su salvación religiosa; ansiedad por los negocios, desesperación por su posición social, ilusión de que está arruinado, pesimista; miedos: de que algo sucederá, a la pobreza, de perder su trabajo lucrativo, de pasar hambre, constante de todo; trastornos por: pérdida monetaria, y fracaso en los negocios.

Y la ansiedad por su salud está en concordancia con los síntomas: ansiedad hipocondríaca (manía de leer libros de medicina), duda de su recuperación; desesperación: con los dolores, por su salud, de su recuperación, con miedo a la muerte; ilusión: de estar enfermo, que tiene una enfermedad incurable, la gente piensa que ella (o él) está loca /o; miedos: de enfermedad inminente (de enfermedades contagiosas epidémicas, de ser incurable), de infección, de la tuberculosis, de que la gente pueda darse cuenta de su confusión mental, de la locura, de la muerte, de ir al dentista, de las operaciones, de los animales y de los perros (por la posibilidad de ser agredido); pensando en sus molestias agrava, narrar o relatar sus síntomas agrava.

“Su obsesión pasa por el mantenimiento de un bienestar económico, de una posición y de una seguridad financiera. nunca se puede desprender del sentimiento pesimista, que le hace temer por futuras pérdidas, por el curso desfavorable de las cosas, que hagan trizas con su posición alcanzada. El temor a la pobreza, siempre activo en sus sentimientos, la ansiedad a causa de negocios de cuyos resultados favorables duda, el temor de perder su empleo lucrativo del cual disfruta en la actualidad, la desesperación por su posición social y el temor a pasar hambre, no hacen sino expresar todas las incertidumbres que lo acosan y obsesionan. Hasta cree que esta arruinado o que puede morir en la indigencia en situaciones que en nada se corresponden con la realidad… en consecuencia, Calcarea necesita ejercer el control de todo, ser metódico y calculador. Muy cuidadoso y severo en la administración de sus recursos pecuniarios, programando los gastos y ahorrando en previsión de futuras dificultades” (Draiman).

“Además, observa intranquilidad y preocupación por todo lo que se relacione con su salud, llegando a extremos de hipocondría (ansiedad hipocondríaca). Entonces vive pendiente de sí mismo, de sus síntomas, y cualquier bagatela incrementa su ansiedad. Siente interés por la lectura de libros de medicina buscando encontrar la explicación a sus padecimientos, lo cual a veces se constituye en una verdadera manía obsesiva. Cuando se enferma piensa en una evolución desfavorable, desespera y duda por su recuperación variando impacientemente los tratamientos. Todo lo que sea concientizar más su estado lo agrava, como el pensar en sus males o relatar sus síntomas” (Draiman).

2. Horribles cosas e historias tristes le afectan profundamente. Ansiedad después de escuchar crueldades, angustia después de oír cosas horribles, miedo por relato de crueldades y de ver heridas, excitación después de oír cosas horribles, agrava por hablar de cosas desagradables, agrava por admonición, asustadizo fácilmente. Sensible: cuando escucha crueldades, a la rudeza, a las reprimendas, a las impresiones mentales, a las impresiones sensuales, al ruido, a la música. Trastornos por: malas noticias y rudeza de otros.

“Todos los contenidos truculentos, horrorosos y los hechos de violencia le provocan un estado de excitación y desasosiego que persisten en el tiempo, le quitan su tranquilidad, lo sugestionan, perturban el sueño e incrementan sus temores fantásticos. Los fenómenos sobrenaturales lo asustan descontroladamente, porque justamente escapan a su posibilidad de control. Un niño Calcarea ve una película de terror o le cuentan algo tétrico y en seguida queda afectado, nervioso, con miedos que le impiden dormir, y fantasías aterradoras… Por lo tanto, las historias horribles o tristes lo afectan profundamente; rechaza por su sensibilidad el relato de crueldades que avivan sus temores… Las malas noticias lo conmueven y enferman por su tremendismo pesimista. El sólo hablar de cosas desagradables lo agrava… Además, es susceptible emocionalmente a los agravios y agresiones hacia su persona. No tolera las groserías, el trato rudo o prepotente; le molestan los retos o admoniciones, lo agravan, conmueven y provocan llanto; algo similar cuando lo reprochan” (Draiman).

3. Agravación por esfuerzo mental y físico. El esfuerzo mental lo agrava, le es imposible y le tiene aversión. Agrava por hablar, leer, por subir escaleras, por caminar, después del coito, después de defecar. El esfuerzo mental agrava o le genera: ansiedad, prisa, embotamiento, debilidad de memoria, olvidadizo, debilidad, temblor, vértigo, desmayo, insomnio, transpiración (fría), indigestión, urgencia de orinar, dolor en ovarios, frialdad en los pies; y en cabeza: dolor, calor, congestión y pesadez.

El esfuerzo físico agrava o le genera: Tristeza, debilidad, falta de apetito, fiebre, transpiración (fría), vértigo, convulsiones, lesiones o traumatismos, visión turbia y de manchas negras, diarrea, palpitación del corazón, constricción en el pecho, respiración dificultosa y asmática, metrorragia, menstruación copiosa, debilidad y rigidez en extremidades; y dolor en cabeza, ojo, abdomen, pecho, espalda y extremidades.

4. Lentitud mental. Lentitud calculando, en los movimientos, en viejos. Esta lentitud se acompaña de síntomas como: desarrollo mental detenido en niños; inepto para las matemáticas: cálculo, geometría, horror a las matemáticas; concentración difícil; deficiencia de ideas; comete errores: diferenciando objetos, de cálculo, escribiendo, hablando, usa palabras incorrectas (invierte palabras, traspone palabras); debilidad de memoria: para los hechos o acontecimientos (recientes o pasados), para palabras, por lo que ha dicho, para lo que ha oído, para lugares; olvidadizo: por esfuerzo mental, de las palabras mientras habla, durante la cefalea, en borrachos; embotamiento: por aire húmedo, por esfuerzo mental; postración de la mente: por hablar, después de ansiedad, después de excitación, después del coito; pereza: súbita, renuncia a sus ganancias en los negocios; imbecilidad.

5. Desarrollo lento o detenido (por alteraciones de la absorción y del metabolismo del calcio). Desarrollo lento de los huesos, aprende a caminar tarde por desarrollo tardío de los huesos, fontanelas abiertas, dentición lenta. Trastornos de los huesos: reblandecimiento, curvatura, lenta reparación de los huesos rotos, hinchazón, caries. Tendencia a cicatrizar lentamente las heridas, desarrollo de genitales masculinos retrasado, primera menstruación retardada en jovencitas. Obesidad: en niños, en gente joven, por nutrición inadecuada. Anemia: perniciosa, después de hemorragia, por menorragia.

“Los niños Calcarea nacen con incapacidad para digerir el calcio que hay en su alimento natural y crecen gordos y fofos, y producen huesos deficientes. Hay una proporción mayor de material cartilaginoso que de calcio en los huesos, y los huesos se curvan y sufren enfermedades e inconvenientes destructivos. Dentadura deficiente o falta de dentadura. Los huesos dejan siempre de crecer y el paciente cae en marasmo… Debilidad, fatiga, dificultad para respirar, ansiedad, debilidad del corazón y de la facultad intelectual, y todo esto por la falta de calcio en los tejidos” (Kent).

“Los siguientes síntomas están tomados de los “Guiding Symptoms” de Hering y muestran la falta o imperfección de la nutrición ósea: Desarrollo tardío del tejido óseo acompañado de infartos ganglionares linfáticos; incurvación de los huesos, especialmente de la columna vertebral y de los huesos largos; extremidades deformadas y desviadas; reblandecimiento de los huesos; las fontanelas persisten abiertas demasiado tiempo y el cráneo es muy grande. Y agrega Nash: Los huesos están nutridos de una manera irregular o desigual. Una parte de un hueso, de las vértebras, por ejemplo, está nutrida, mientras que otra no recibe nutrición. En tanto transcurre este desarrollo óseo irregular, las partes blandas sufren de un exceso de aporte nutritivo. Así, en la patogénesis de Calcárea, encontramos estos signos: tendencia a la obesidad, especialmente en los niños y en los jóvenes; nutrición perturbada con tendencia a los infartos ganglionares; vegetaciones granulosas; pólipos en fosas nasales, oído, vejiga, útero, etcétera” (Nash).

“El trastorno fundamental del metabolismo del calcio que sintetiza Calcarea carbonica parece manifestarse en dos tipos corporales diferentes. Desde luego, la mayoría de casos Calcarea carbonica son sujetos de tez clara, gordos y flácidos, bien descritos en la literatura. Estas personas ganan peso fácilmente y tienen dificultad en perderlo incluso consumiendo muy pocas calorías. Esto es tan característico de Calcarea carbonica que casi siempre está presente. Hay otra tipología que ocasionalmente puede verse; persona magra, delgada, con la cara flaca y cubierta de finas arrugas, que se disponen en líneas verticales y horizontales delimitando pequeños cuadrados; el aspecto global es el de una persona que ha sufrido mucho” (Vithoulkas).

6. Falta de calor vital. Es muy friolento. Frialdad: de partes afectadas, en la piel (helada), cabeza (helada, interna, en el cuero cabelludo), frente, cara, oído, ojos, lengua, estómago, boca del estómago, abdomen, pecho, espalda, genitales masculinos, extremidades, especialmente en piernas (helada) y pies (por esfuerzo mental, al anochecer o por la noche, con la cabeza caliente). Sensación de frío: de hielo, en partes internas, en partes aisladas, en huesos, piel, cuero cabelludo, cara, ojos, oído, cuello, abdomen, extremidades, piernas y pies.

“Al escribir sobre Sulphur llamamos particularmente la atención sobre la sensación de ardor de este remedio. Calcarea tiene característicamente la sensación opuesta, es decir, frialdad. “Pies fríos y húmedos; sensación en los pies y piernas como si estuvieran cubiertos por medias frías y húmedas; frialdad de las piernas con sudores nocturnos; sensación de frío interno y externo en diversas regiones de la cabeza como si se les aplicara un trozo de hielo, con cara hinchada y pálida; la enferma experimenta una especie de frío interior; aversión al aire libre; siente la menor ráfaga de aire frío como que la traspasa”. Las sensaciones de frío en partes aisladas, lo mismo que la sensación de frío general deben hacernos pensar siempre en Calcarea” (Farrington).

7. Transpiración de partes aisladas, con frialdad en esa zona. Transpiración en cabeza, cuero cabelludo (por la noche, durante el sueño, al comer), cara, espalda (región cervical: por la noche, durmiendo), pecho, extremidades (mano, pie), genitales masculinos y femeninos. Transpiración: profusa (por la mañana), durante la ansiedad, por esfuerzo mental, por un ligero esfuerzo, por el movimiento, al caminar, después de comer, al aire libre, en el aire frío, en la cama, al levantarse de la cama, por la mañana (en la cama), de día, por la noche después del coito.

“Si Calcarea posee un síntoma que no solo domina a todos los restantes, sino que lo posee en un grado superior a todos los demás remedios, éste consiste en los copiosos sudores de la cabeza, en niños de cabeza grande con fontanelas abiertas. El sudor es tan profuso que durante el sueño corre por la cabeza y la cara mojando alrededor la almohada. Muchos niños pequeños han sido salvados de la muerte por hidrocefalia, accidentes de la dentición, raquitismo, marasmo, eclampsia, cólera infantil, etc., en casos en que este síntoma del sudor fue la indicación que condujo al empleo de Calcárea. También se halla especialmente indicada, siempre que los demás síntomas concuerden, para los sudores de los genitales masculinos, nuca, pecho, axilas, manos, rodillas, pies, etc., o sea: para los sudores parciales. Es igualmente un buen remedio para los sudores nocturnos generales, cuando se presentan vinculados a la tuberculosis o a otras enfermedades debilitantes. En todos estos sudores de Calcarea la superficie cutánea está, al mismo tiempo, característicamente fría y, en particular, hallaremos frías las extremidades inferiores” (Nash).

8. Agravación por frío y por humedad: Agrava por el frío, el aire frío, después de enfriarse (todo el cuerpo o una parte), sentándose en escaleras frías, con tendencia a resfriarse. Agrava por aplicaciones húmedas, por aplicaciones frías y húmedas, por mojarse (los pies, durante la transpiración, en habitaciones húmedas), por sentarse en un suelo húmedo, por el baño frío. Agrava en tiempo: frío húmedo, húmedo, helado, neblinoso, nublado, en la proximidad o durante una tormenta eléctrica, por cambio de tiempo (de caliente a frío), mejora en tiempo seco.

 9. Acidez de mucosas, secreciones y excreciones: Acidez en general, olor agrio del cuerpo, saliva agria, gusto agrio (la comida tiene sabor agrio), acidez en estómago, eructos ácidos, pirosis, flatos de olor agrio malolientes, vómitos ácidos, expectoración de gusto agrio, úlceras en piel con secreciones de olor agrio; olor agrio en la expectoración, orina, materia fecal y transpiración.

“Uno de los síntomas característicos del aparato digestivo consiste en que la totalidad del tubo gastrointestinal parece ácido. Eructos ácidos; vómitos ácidos con grandes coágulos de leche (Aethusa); diarrea ácida. Existe también un olor ácido en todo el cuerpo, nada parecido al olor desagradable que exhala el cuerpo de Sulphur” (Farrington).

Síntomas importantes

1. Timidez: vergonzosa, vergonzosa y torpe. Falta de confianza en sí mismo, irresolución, pusilánime, voluntad débil, serio, reservado (tiende a encerrarse en sí mismo como la ostra), aversión a la compañía (evita ver gente, desea irse al campo lejos de la gente), misantropía.

“Todas sus incertidumbres, más sus temores y la relación social con predominio de su natural sensibilidad precavida al mal trato y la agresión, lo hacen aparecer como tímido, apocado y retraído. Es de dificultosa integración en los grupos por su falta de comunicatividad. Le falta confianza sobre sí mismo y entonces se comporta rígidamente, sin desenvoltura, con inclinación a permanecer callado y reservado. Es vergonzoso, turbándose fácilmente en situaciones de exigencia social, por su inseguridad y el temor al ridículo. Consecuentemente quiere pasar desapercibido, no figurar, y teme que su estado de confusión sea advertido por la gente. El ser observado acrecienta a su vez su inseguridad y confusión y lo cohíbe. De ahí la dificultad de Calcarea para expresarse en público o del estudiante para exponer oralmente frente a los demás con las consiguientes “lagunas mentales”” (Draiman).

2. Obstinado o terco, en niños con tendencia a engordad.

“Calcarea defiende apasionadamente su postura con inclinación a ser persistente, porfiado terco. Es como una “mula empacada” que no se puede mover de su posición y es difícil de persuadirlo con ruegos, palabras amables o con las razones más lógicas. Es imposible penetrar en su coraza mental: él sigue en la de él obstinadamente, porque siente que es su forma idónea de defenderse pasivamente” (Draiman).

3. Insomnio: antes de medianoche, por actividad de pensamientos, por excitación, por fantasías, por inquietud, por preocupaciones, por mortificación, sin causa, total, con somnolencia, durante la fiebre, con transpiración, por sed, por molestias, por dolor, por congestión, por algo que sube a la garganta, por palpitaciones, por opresión del pecho, por respiración dificultosa, después de esfuerzo, por erecciones, después de comer, viajando en un vehículo.

“El insomnio que demanda el uso de este medicamento, no consiste simplemente en permanecer acostado y despierto una o dos horas, sino que permanece despierto por mucho tiempo, lo cual es precursor de alguna enfermedad o concomitante de otras. Por ejemplo, después del parto, la mujer no puede dormir, entonces tendremos los siguientes síntomas: la enferma ve visiones al cerrar los ojos, se sobresalta y se estremece por el más ligero ruido, estando además con zozobra; la lengua está seca; se aproxima al estado de anemia aguda” (Farrington).

4. Vértigo: con tendencia a caer de lado, los objetos parecen girar en círculo o la habitación gira, agrava en lugares altos, cuando asciende escaleras o una altura, al girar rápidamente la cabeza, con el movimiento rápido de la cabeza, durante el escalofrío; acompañado de dolor de cabeza, visión turbia y transpiración.

5. Fiebre: intermitente, recidivante, paroxística de breves ataques, con o alternando con escalofrío, con sensación de frío, durante la dentición, por gusanos, tifoidea (acompañada de secreción de moco, con tics espasmódicos, con diarrea). Durante la fiebre presenta: delirio, debilidad, vértigo, ansiedad en la región del corazón, palpitaciones del corazón, tos (suelta), respiración dificultosa, dolor muscular (desgarrador), dolor en la región lumbar, dolor en los miembros superiores y en las rodillas, pesadez en las extremidades.

“Calcarea está indicado en las fiebres nerviosas, aún en las mismas fiebres tifódicas, en el comienzo de la enfermedad, cuando hay estos síntomas: el enfermo cae en una especie de sueño perturbado y sueña con determinados asuntos perplejos que le despiertan, duerme otra vez y sueña lo mismo: tan pronto como cierra los ojos, ve personas, objetos, etc., que desaparecen cuando los abre. Después, en el curso de la fiebre tifoidea, en la segunda semana, encontraremos indicado a Calcarea ostrearum, si por ejemplo la erupción no aparece y el enfermo cae en un estado de estupor. El abdomen se hincha y llega a hacerse timpánico. El paciente llega a ponerse muy inquieto, ansioso y molesto, pudiendo llegar hasta la inconsciencia; grita, tiene contorsiones y carfología. El cuerpo puede estar muy caliente y los miembros fríos y pegajosos, puede haber diarrea o constipación; despierta y ve a su derredor como si estuviera asustado. En este caso, una droga complementaria de Calcarea ostrearum, es Lycopodium. Pero la diarrea puede estar presente en Calcarea, lo que nunca sucede en Lycopodium” (Farrington).

6. Hinchazón de los ganglios: crónica, indolora, caliente, anudados como cordones, durante la fiebre, con emaciación, de los ganglios de la cabeza, alrededor de los oídos, cervicales, inguinales, mesentéricos, del muslo. Presenta en los ganglios, además: inflamación, induración (como nudos bajo la piel, nudosos como sogas), abscesos, pulsación, dolor (punzante, pellizcante, sacudida, presivo, como exprimidos, constrictivo, desgarrador) y tumores. En la afección escrofulosa con: corea, acné en la cara, inflamación del ojo, audición disminuida, molestias de la nariz, epistaxis en niños, abdomen agrandado en niños, diarrea, leucorrea, hinchazón de las rodillas, eczema, ulceras en piel.

La escrófula es un término médico antiguo que, según el diccionario Encarta, es una “tumefacción fría de los ganglios linfáticos, principalmente cervicales, por lo común acompañada de un estado de debilidad general que predispone a las enfermedades infecciosas y sobre todo a la tuberculosis”.

“Otra notable característica que se produce con este remedio es la tendencia a atacar las glándulas, las glándulas del cuello y del resto del cuerpo, especialmente las glándulas linfáticas. Las glándulas linfáticas del abdomen se endurecen, se inflaman y ulceran, como grandes nódulos, como nudos de nogal, tuberculares… En las afecciones glandulares, en que las glándulas de alrededor son infiltradas y duras, donde hay mucho ardor y dolores punzantes, donde el crecimiento ha invadido y se ha apoderado de los tejidos circundantes, de modo que existen adhesiones. Hay malignidad en casi todos estos casos. Difieren totalmente de las glándulas que están sueltas de la piel, glándulas que se enrollan debajo de la piel y no tienen ligaduras fibrosas. Calcarea cura también muchos tumores grasos, quísticos, si los síntomas concuerdan, tan fuerte es su relación con este proceso de formación de las glándulas” (Kent).

7. Tumores: quístico, encefaloma, neuroma, angioma, papilomas, ganglio, ateroma o esteatomas, lipoma, mioma uterino. Pólipos en: nariz (lado izquierdo, que sangran fácilmente), oído (blandos que sangran fácilmente), laringe, estómago, corazón, vejiga, recto, útero y vagina.

“Otra importante característica que se desarrolla con este remedio es su capacidad para producir pólipos. Quienes están necesitados de Calcarea desarrollan pólipos en la nariz y en las orejas, en la vagina, en la vejiga, aquí y allá. También crecimientos quísticos y papilomas pequeños” (Kent).

8. Úlceras en la piel: induradas (márgenes), profundas, costrosas, fistulosas, inflamadas, dolorosas, escrofulosas, con secreciones (escasas), sangrantes, malsanas, varicosas. Fístulas con úlceras en la piel. Úlceras en: la córnea, oído, interior de la nariz, boca (comisuras, encías, lengua), amígdalas, abdomen (alrededor del ombligo, ganglios mesentéricos), recto, útero, laringe, el pecho (pulmonares, mamas), profundas en miembros inferiores. Cáncer en: ojo, nariz, boca (lengua), labios, riñones, próstata, útero y mama.

“Es útil en las úlceras con base y bordes endurecidos; por eso resulta maravillosa en las úlceras malignas, porque estas tienen siempre una base indurada. Viejas úlceras cancerosas encuentran gran alivio, y el paciente de las mismas la soporta mejor, y estas tienden a cicatrizarse. En las afecciones cancerosas que acabarían en pocos meses, pueden durar varios años haciendo uso de la Calcarea, siempre que esté indicada. Esto no es cualquier cosa para un condenado a morir de cáncer” (Kent).

9. Abscesos: crónicos, profundos, para abordar o acelerar la supuración, en ganglios o glándulas, articulaciones, de los huesos, de los músculos profundos, en cabeza, nariz, raíz de los dientes, glándulas submaxilares, axilas, pulmones, recto, rodillas. Abscesos con pus: amarillo, blancuzco, suave, fétido, suprimido.

“Otro estado que domina es el purulento, en el que se encuentran abscesos en los músculos profundos como, por ejemplo, en el cuello, en las costillas y en el abdomen. Vosotros os maravillaréis al sentir que Calcarea cura el absceso que no se abre y ella absorbe el pus contenido, con solo hacer cesar el estado piémico inicial. Esto es extraño, no se explica, más es verdad. Silicea y Sulphur, cuando por los síntomas convengan, harán frente a la supuración, más Calcarea tiene la condición inversa, y concentra, reabsorbe, contrae el cabo ascensional” (Kent).

10. Convulsiones: sin conciencia, por miedo, por susto, después de cólera, después de un esfuerzo, durante la dentición, en luna llena, clónicas, tónicas, epileptiformes; epilépticas con aura: de sensación de un ratón corriendo (brazo arriba, pierna arriba), en estómago (a la cabeza), desde el plexo solar (extendiéndose a la cabeza), en epigastrio al útero y piernas, movimientos de masticación, apetito voraz, palpitación.

“Calcarea ostrearum parece ser capaz de curar la epilepsia, no tanto modificando los paroxismos, sino ayudando a corregir la constitución, por lo que este terrible mal puede ser curado. El aura que precede al ataque, en algunos casos parte del plexo solar dirigiéndose hacia arriba, cayendo al instante el enfermo en convulsiones. Esto también es característico de Nux vomica, Bufo y Silicea. En ocasiones se siente como si un ratón fuera subiendo por el brazo; el aura en otros casos, puede partir del epigastrio y descender por el útero a los miembros. Las causas que aparentemente provocan la epilepsia en Calcarea ostrearum, son un susto, la supresión de alguna erupción crónica y también los excesos venéreos. En estos casos sigue bien a Sulphur” (Farrington).

11. Erupciones en la cabeza: eczema, herpes, psoriasis, casposas, descamativas, escamas, costras, húmedas o secas, excoriantes, sangrantes después de rascar, forúnculos, pústulas, tubérculos en el cuero cabelludo. Picor en el cuero cabelludo. Transpiración del cuero cabelludo: al comer, por la noche, durante el sueño (en occipucio).

“El enfermito de Calcarea es propenso a erupciones cutáneas, sobre todo eccematosas. Este eccema también es bastante característico: aparece en el cuero cabelludo y tiene tendencia a extenderse hacia abajo hasta la cara; con frecuencia aparece en forma de lunares en estas mismas regiones, formando gruesas costras, que a menudo son blancas como polvo de gis. He aquí otro síntoma que puede sugerirnos a Calcarea: el niño se rasca la cabeza al despertar, el cambio del reposo al movimiento parece despertar la comezón” (Farrington).

12. En ojos: inflamación: aguda, crónica, catarral (por frío), artrítica, escrofulosa, en niños. Dolor: presivo, ardiente, como por arena. Hiperemia, sensación de frialdad, lagrimeo, secreciones (purulentas), ojos aglutinados, es difícil abrir los ojos, involuntariamente cierra los ojos, pupilas dilatadas, agrava al leer, por la luz, durante la menstruación, molestias de los globos oculares, trastornos de las comisuras, molestias de los párpados, tremor en los parpados, fístula lagrimal, catarata, afecciones escrofulosas, cáncer. Trastornos de la córnea: manchas, opacidad, inflamación, ulceración.

“La inflamación escrofulosa de los ojos casi siempre está presente; hay pústulas en la córnea amenazando la destrucción de esta membrana; las partes que rodean esta úlcera, están muy vascularizadas; el niño, huye, sobre todo de la luz artificial, aunque se queja amargamente de que la luz del día le lastima los ojos al despertar. La secreción de los ojos no es excoriante; la córnea queda más o menos opaca después de la ulceración. Calcarea ha sido empleado con frecuencia después de los síntomas agudos para curar la opacidad de la córnea y el engrosamiento crónico de los párpados. Ningún medicamento supera a Calcarea en las opacidades de la córnea” (Farrington).

13. En oídos: inflamación: del meato, de la trompa de Eustaquio y del oído medio. Caliente, pulsación, secreciones (espesas, purulentas), perforación y ulceración del tímpano, catarro de la trompa de Eustaquio, molestias del meato, pólipos erupciones detrás de los oídos (eczema). Ruidos: campanilleo, detonaciones, aplastante al tragar.

“En los niños escrofulosos que requieren el empleo de Calcarea, hay inflamación del conducto auditivo externo y también del oído medio; al principio, Calcarea produce en engrosamiento de la membrana del tímpano, con todos los síntomas de sordera; se perciben ruidos, zumbidos y murmullos, originado todo esto, por la presión anormal sobre la cadena de huesecillos del oído. La otorrea es de apariencia pastosa o como de grasa, es purulenta pero también tiene apariencia como de masa, pareciéndose justamente al papel masticado. Al asear el conducto auditivo, encontramos la membrana del tímpano perforada por una inflamación anterior; los bordes de la ruptura estarán engrosados y granulosos y podremos encontrar la tendencia a la formación de pólipos; los dolores son de carácter súbito y vibrante” (Farrington).

14. Coriza: con o sin secreción, ataques violentos, crónica, suprimida; acompañada de: transpiración, dolor de cabeza, inflamación de la nariz, falta de gusto o insipidez de la comida, molestias de la respiración, tos, opresión del pecho, hemorragia del ano. Cuando los remedios bien seleccionados no actúan durante el coriza. Catarro nasal, obstrucción crónica, estornudos sin coriza, olfato disminuido, sequedad en el interior, secreción (amarilla, maloliente, purulenta), ocena, epistaxis, pólipos.

“Coriza o catarro nasal crónico; las alas de la nariz están gruesas y ulceradas; tiende a presentarse una erupción costrosa y húmeda en las ventanas de la nariz; despiden un olor fétido, como de huevos podridos, pólvora o estiércol. La nariz se obstruye por un pus espeso y amarillo. Frecuentemente hay epistaxis por la mañana, pudiéndose comparar en este caso con Belladonna, que sigue bien a Calcarea” (Farrington).

15. Dolor de garganta: dolorida, punzante al tragar, agrava en tiempo húmedo, por cambio de tiempo. Hinchazón de las amígdalas y sequedad de la garganta. Ganglios cervicales: supurativos, induración, molestias de tipo maligno. Tumores en la garganta externa y bocio. Voz ronca.

16. Tos seca: al anochecer y floja por la mañana, por la noche; tos tocando el piano. Expectoración: copiosa, mucosa, resistente o tenaz, amarilla, purulenta, de olor maloliente, y de gusto agrio y dulzón. Respiración: asmática (recurrente), dificultosa (después de un esfuerzo, al caminar, al ascender), jadeante (ascendiendo escaleras), sonora. Tuberculosis pulmonar: sicótica, purulenta y ulcerativa, incipiente, último estadío.

“Calcarea está indicado en la tisis cuando se han formado grandes cavernas; obra de un modo particular sobre el pulmón derecho y en su tercio medio; hay dolor en el hemitórax derecho; fuertes estertores mucosos diseminados, más notables, por supuesto en el lado derecho. La expectoración es purulenta, verde-amarillenta y sanguinolenta; el enfermo siente repugnancia por los alimentos de origen animal, como la carne, que pasa sin digerir; la extenuación progresa, el sudor aumenta, y la menstruación, si se trata de una mujer, llega a suprimirse. Estos síntomas son los que indican a Calcarea en la tuberculosis” (Farrington).

17. En estómago: dolor presivo o calambroide, sensación de una piedra, distensión (en epigastrio), pulsación, temblor, reblandecimiento, indigestión (en niños), eructos de tipo ácido y pirosis, nauseas (por la mañana, agrava con la leche), vómito (de tipo ácido, de leche cuajada, por la noche). Apetito: incrementado, voraz o falta de. Deseo de huevos, hervidos duros, hervidos blandos. Aversión al café, a la carne, a la leche materna en el niño. Agrava con la leche, con la comida seca. Sed extrema.

“Muchos deseos de comer huevos, particularmente en los niños, mientras están enfermos o durante la convalecencia, aun antes que sean capaces de deglutir alimentos sólidos” (Nash).

18. Abdomen agrandado y distendido, en niños (con marasmo). Abdomen duro, tenso, con sensación de estar lleno de piedras. Pulsación, flatulencia. Dolor abdominal: calambroide, presivo, agrava por la noche, durante la menstruación y por la ropa; mejora acostado sobre el abdomen.

19. Estreñimiento: en niños, crónico, que le mejora, la defecación permanece largo tiempo en el recto sin urgencia, evacuación difícil, urgencia y esfuerzo ineficaz. Diarrea: aguda o crónica, escrofulosa, en niños, durante la dentición, agrava por la leche, en tiempo frío y húmedo, después de coger un resfriado, durante la tuberculosis, después de un esfuerzo, por carne, al anochecer. Heces: acosas, pulposas, arcillosa, entrecortadas, indigeridas o lientéricas, delgadas, grandes, duras (seguidas de heces fluidas), de olor agrio, de color claro, blancas (lechosas, como tiza),

“Calcarea carbonica padece habitualmente de estreñimiento, pero no le dan importancia, ni sufre por ello. Es la madre la que se da cuenta de que su hijo lleva tres o cuatro días sin evacuar, y entonces empieza a preocuparse. Esto es característico de los niños Calcarea carbonica, y en general se sienten mejor cuando están estreñidos. Es al presentarse la diarrea cuando empiezan a gemir, a quejarse y a sentirse disgustados” (Vithoulkas).

“Si los pacientes de Calcarea son atacados por la diarrea estival (del verano) o el cólera infantil verdadero, nos encontraremos con los siguientes síntomas en el aparato digestivo: deseo exagerado de comer huevos, ¿por qué es esto? no sé explicarlo, puede ser por el azufre que contienen estos huevos. Este es un síntoma muy común; la leche hace daño, la vomitan los enfermos en trozos agrios o coágulos tan pronto como la toman, siendo este un síntoma que a las claras indica el uso de Calcarea. La leche puede ser expulsada en las deyecciones (defecaciones), en forma de coágulos blancos que parecen requesón. Hay apetito voraz y sed, aumentando esta última por la tarde. También la diarrea empeora por la tarde, distinguiéndose de este modo de la que produce Sulphur. Las evacuaciones son verdosas y pueden ser lientéricas, más o menos acuosas y agrias” (Farrington).

20. Menstruación: copiosa (agrava por esfuerzo, después de excitación), prolongada, demasiado frecuente, demasiado pronto, dolorosa (por excitación), coagulada, ausente en mujeres pletóricas. Metrorragia: profusa, entre menstruación, durante la menopausia, después de un esfuerzo.

“Podemos encontrar indicado a Calcarea en la pubertad, con mucha frecuencia en las niñas y en los niños. Veremos que se hace necesario en la aparición de la función menstrual, cuando es retardada. Las jóvenes, aparentemente pletóricas, sufren congestiones cefálicas y torácicas, son gordas, también robustas en apariencia, pero si examinamos la sangre de estas enfermas, encontraremos los glóbulos blancos aumentados en desproporción con los demás elementos; la enferma se queja de taquicardia, disnea, cefalalgia, que empeora por ascender. Calcarea hará presentar el flujo menstrual y mejorará todos los síntomas… Todavía más tarde nos encontramos indicado a Calcarea en las enfermedades de las mujeres, particularmente en las irregularidades de la menstruación; está indicado cuando ésta es muy frecuente, presentándose cada dos o tres semanas y es tan profusa como una hemorragia; es provocada por el ejercicio exagerado o por las emociones; la enferma se queja de sudor en la cabeza y frialdad en los pies” (Farrington).

21. Leucorrea: copiosa, borbotante, ardiente, lechosa, amarilla, espesa (durante la micción), purulenta, con anemia, con debilidad, en mujeres escrofulosas, por movimiento, antes y después de la menstruación, entre menstruación, con prurito en los genitales, en niñas (pequeñas).

“La leucorrea de Calcarea ostrearum es demasiado profusa, acompañada de considerable comezón y ardor; generalmente de aspecto lechoso, purulenta, amarilla y espesa. Está indicado especialmente en la leucorrea que se presenta antes de la pubertad y aún en la misma infancia” (Farrington).

22. Deseo sexual masculino: aumentado (sin erecciones), excesivo. Disposición a la masturbación: excesiva, durante las convulsiones epilépticas. Erecciones: demoradas, demasiado débiles, incompletas, falta de o impotencia. Eyaculación: demasiado tardía, demasiado rápida, dolorosa, ardiente, escasa, ausente. Poluciones: por excitación sexual, frecuentes, prematuras, después del coito, con sueños, por la noche recurrentes, con o sin erecciones, en tuberculosis. Deseo sexual femenino: aumentado, violento.

“Calcarea ostrearum es de utilidad en las afecciones de los órganos genitales masculinos. Este es del pequeño grupo de medicamentos, que, con Nux vómica y Sulphur, fueron sugeridos primeramente por Jahr, para la debilidad sexual que proviene de la masturbación o de algún otro libertinaje. Calcarea está indicada cuando el deseo sexual es excesivo, siendo éste más bien mental que físico, es decir, hay más pasión que circunstancias concomitantes objetivas. Las erecciones están disminuidas o son imperfectas durante el coito, la emisión también es imperfecta o prematura. Calcarea estará indicada también después de los abusos de esta naturaleza, cuando el hombre se arregla a una vida moral y sosegada. Su poder sexual es del carácter antes descrito y su satisfacción es seguida de vértigo, cefalalgia y debilidad de las rodillas” (Farrington).

23. Trastornos de las articulaciones: inflamación (artritis deformante), hinchazón, debilidad, fístulas, transpiración en esa parte; dolor: punzante, calambroide, desgarrador, como dislocadas, durante la fiebre y la transpiración. Trastornos de los músculos: relajación, debilidad (en niños infantes), por estiramiento de músculos y tendones, abscesos de los músculos profundos; dolor: punzante, calambroide, desgarrador, durante la fiebre y la transpiración. En extremidades: nudosidades artríticas, dislocación (luxación espontanea de la cadera), dolor gotoso en las articulaciones.

“Calcarea ostrearum presta servicios en el reumatismo; los síntomas que lo indican son los siguientes: afecciones reumáticas por trabajar en el agua; reumatismo muscular de la espalda y los hombros, después del fracaso de Rhus tox.; también está indicado en las nudosidades gotosas de los dedos de la mano; puede ser de utilidad en la gota constitucional y en la artritis deformante… Calcarea sienten debilidad en las articulaciones tibiotarsianas y se les doblan los pies hacia adentro o hacia afuera, según los músculos afectados” (Farrington).

“La patología en el paciente Calcarea carbonica adulto afecta principalmente al sistema musculoesquelético. Las principales manifestaciones son el reumatismo y la artritis. En el adulto hay una agravación por tiempo frío y húmedo, y una mejoría por el calor. La primera región afectada en los pacientes Calcarea carbonica es la región lumbar. El proceso empieza ahí y se extiende después a la región cervical y a las extremidades. Cuando se ve un paciente ligeramente obeso, que empeora con el clima frío y húmedo, y cuyos principales trastornos son la artritis y el reumatismo, hay una fuerte posibilidad de que sea Calcarea carbonica” (Vithoulkas).

Calcarea carbonica por Lathoud

Calcarea carbonica por Kent