Chamomilla

Por Iván Navas. Octubre 12, 2017

 

Chamomilla y Homeopatía

 

Chamomilla vulgaris, chamomilla matricaria, manzanilla común o manzanilla alemana, es una planta anual de la familia de las compuestas. Su tallo es desnudo, recto, ramoso, de 30 a 50 cm de altura; de hojas lampiñas, tripinadas; y de flores numerosas, blancas, de disco amarillo y dispuestas en corimbos. Fue experimentada primeramente por Hahnemann, y su patogenesia se encuentra en la “Materia Médica Pura”. Se prepara haciendo el extracto con la planta entera, recolectada en la época de la floración, según la regla 1 (Uribe, 1939, págs. 100-101).

 

Síntomas característicos

1. Cólera: violenta, fácilmente, por bagatelas, cuando lo tocan, cuando le hablan, por contradicción, por interrupción, por sus dolores, con cara roja, con respiración difícil y asmática, con molestias de abdomen, en niños, supresión de la leche materna por cólera. Irritabilidad: al ser mirado, cuando le hablan, cuando le preguntan, dice que no está enfermo y manda al doctor a su casa, manda la enfermera fuera de la habitación, antes y durante la menstruación, durante el embarazo, en amenaza de aborto, durante el parto, en niños, en bebes, durante la dentición, durante el dolor, en problemas hepáticos, durante la fiebre y durante la transpiración. Trastornos por cólera (con vehemencia), por ser despreciado, por ser ofendido, por mortificación, por excitación.

Malhumorado (por bagatelas, después del dolor, en niños, en la dentición), grosero o rudo (en mujeres, en niños desobedientes); contesta: en tono mordaz, no puede ser cortés; lenguaje: brusco, cortante, en voz alta. Es violento (por dolor, durante la transpiración), peleador (al comienzo de la menstruación, durante el parto), insulta (hijos que insultan a sus padres, con los dolores), patea (el niño se pone rígido y patea cuando lo alzan), golpea (en niños), arroja cosas, muerde la cuchara.

2. Caprichoso, y rechaza las cosas que ha deseado cuando se las ofrecenQuejidos lastimeros en niños porque no pueden obtener lo que desean. El niño es obstinado o terco, hace lo contrario de lo que le dicen, descontento e intolerante a la contradicción. La contradicción le produce cólera, llanto y trastornos en general. “El niño pequeño quiere esto o aquello, extiende su manita hacia un objeto y cuando uno se lo ofrece lo rechaza y señala otra cosa, para rechazarla a su vez. Así pues, el niño no sabe lo que quiere” (Nash).

3. Deseo de ser alzado, cargado o llevado en brazos. Es tranquilizado sólo cuando es alzado (el niño), mejorando la inquietud, el llanto, el malhumor y el insomnio.

4. Sensibilidad al dolor. Dolor intolerable, que genera: Malhumor, irritabilidad, cólera, rabia, violencia, insulta, muerde, está fuera de sí, impaciencia, ansiedad, inquietud, desesperación, excitación, quejas, quejidos, lamentos, llanto, gritos, embotamiento, confusión mental, delirio, insomnio, somnolencia, debilidad, desmayo, fiebre, transpiración, sed, adormecimiento (en partes dolorosas), cara roja, náuseas, diarrea y respiración impedida u obstruida. Se presenta en casi todo el cuerpo: en cabeza, cara, ojo, oído, nariz, boca (encías, paladar, lengua), dientes, garganta interna, estómago, abdomen, recto, uréteres, vejiga, uretra, prepucio, genitales femeninos (ovarios, útero, vagina), laringe, tráquea, pecho (clavícula, corazón, mamas), espalda, extremidades, piel (úlceras).

“Es uno de los remedios principales del dolor y en cuanto a éste, presenta la peculiaridad de que el dolor no siempre está en proporción con la gravedad del caso… El paciente es excesivamente sensible al dolor y exclama de continuo: ¡Oh, no puedo soportar el dolor!… Otra sensación que a menudo se encuentra asociada al dolor o alternando con él es la de adormecimiento. Se halla en los estados reumáticos y paralíticos y es muy característica. Los dolores de Chamomilla están agravados, con mayor frecuencia que aliviados, por el calor, pero por otra parte no mejoran, como los de Pulsatilla, por el frío. De hecho, el paciente es frecuentemente muy sensible al frío y el aire frío da lugar a dolencias para las cuales este remedio es específico” (Nash).

Respecto a la mejoría que produce Chamomilla en casos de sobre sensibilidad al dolor, dice Hahnemann que “por lo tanto alivia muchas de las afecciones causadas por bebedores de café y por cursos de tratamientos con narcóticos paliativos. Por eso no es apropiado para personas que toleran el dolor con calma y paciencia” (Hahnemann).

5. Agravación por el café y los narcóticos. El café agrava o provoca: irritabilidad, cólera, ansiedad, sensibilidad, insomnio, sensación de frío, fiebre, transpiración, vértigo, debilidad en la cabeza, gusto amargo, indigestión, arcadas, náuseas, vómitos (amargos, de mucus), tos, respiración difícil, respiración impedida; dolores de cabeza, dientes, estómago (calambroide, presivo), abdomen (calambroide) y espalda.

Por abuso de narcóticos presenta dolor de cabeza. Trastornos por anestesia. Sufre de morfinismo o morfinomanía. “Si un médico ha dado morfina a uno de estos pacientes hipersensibles, vendrán enseguida los terribles eructos con arcadas y vómitos, hasta que no tenga nada que vomitar, y Chamomilla puede detener esto con una primera dosis” (Kent).

6. Un lado de la cara está rojo y caliente, el otro pálido y frío. Para este característico deben unirse dos sub-rubros del repertorio: Cara – calor – frío un lado, el otro caliente; y Cara – coloración – roja – un lado pálido, el otro rojo. Aunque esto es lo característico, también puede presentar que una o ambas mejillas estén rojas o calientes; o una mejilla fría y roja, y la otra caliente y pálida.

 

Síntomas importantes

1. Inquietud: ansiosa, por cólera, por dolor, por la noche, revolviéndose en la cama, impulsándolo fuera de la cama; durante el calor febril, el escalofrío y la transpiración; durante la defecación, antes y durante la menstruación, durante el parto, en los niños (que mejora alzado). Impaciencia: todo va demasiado lentamente, por dolor, durante el calor febril.

2. Insomnio: por inquietud de cuerpo, por ansiedad, por fantasías, por visiones, después de cólera, con somnolencia, a pesar del cansancio, por molestias, durante el calor febril, con escalofrío, con transpiración, por sed, con respiración dificultosa, por dolor, por dolor de dientes, durante la dentición, en niños.

3. Agrava después de enfriarse, con tendencia a resfriarse, por aplicaciones húmedas, por aplicaciones frías o húmedas, por el viento, por corrientes de aire, por el frío, por el baño frío, en invierno, por el calor de la cama. Mejora por el aire caliente y por aplicaciones calientes. “Los dolores (y su estado general) se alivian con el calor, a excepción de los dolores de dientes y de mandíbula, que se alivian con el frío y empeoran con el calor” (Kent). “En términos generales Chamomilla es un friolento mejorado por calor” (Lathoud).

4. Convulsiones: epilépticas, clónicas, tónicas, rigidez tetánica, internamente, con caída, después de cólera (en lactantes), después de un castigo, por excitación, durante el embarazo, durante el parto, puerperales, en niños (en bebes, mientras la madre encolerizada o asustada está amamantando), durante la dentición, por gusanos. Movimientos convulsivos.

5. Fiebre: ardiente, remitente (infantil, con rubor en una mejilla y palidez de la otra), con estremecimientos, con escalofrío o con escalofrío ausente (de 9 a 12 horas), escalofrío seguido de calor con transpiración, calor seguido de transpiración, calor febril duradero, en un lado, en parte posterior del cuerpo, en partes aisladas, antes del mediodía, después de cólera, catarral, durante la dentición, gástrica, biliosa, reumática, en la escarlatina, mejora al desvestirse.

6. Dolor en los oídos: agudo, paroxístico, desgarrador, como si lo estrujaran, presivo, punzante, pellizcante, dolorimiento, con dolor de garganta; agrava por la noche, al agacharse, por lo caliente, por el contacto, por el aire frío y el viento; mejora por el movimiento y al arroparse en la cama. Presenta también inflamación (en el meato), coloración roja (meato, lóbulos), calor, secreción, supuración.

7. Dolor en los dientes: en pacientes nerviosos, en niños, en dientes inferiores, pulsante, sacudiente, tironeante; con flujo involuntario de saliva, con estremecimientos; acompañado de insomnio, diarrea o molestias en los oídos; agrava por la noche, por excitación emocional, después de vejación, al viajar, al hablar, al aire frío o libre, después de coger un resfriado, por la presión, al masticar, por café; por comidas, bebida y cosas calientes; por el calor de la habitación y de la cama; mejora con el agua fría. Dentición difícil, trastornos por erupción de las muelas del juicio, sensación de alargamiento, deseo constante de apretar los dientes.

8. Diarrea: aguda, por nervios, por excitación, después de cólera, durante la fiebre o la transpiración, después del parto, en niños (en infantes), durante la dentición, después de comer, después de coger un resfriado, en tiempo cálido, por la noche; con dolor abdominal. Heces: verdes (como hierba cortada), con olor como a huevos podridos, calientes, acuosas, mucosas, escasas, frecuentes.

9. Tos: seca (por la noche, durante el sueño, durante la transpiración), después de enojo, por cosquilleo en la garganta o en el hueco de la garganta, por irritación en la laringe o en las vías aéreas, por la noche. Expectoración: de día solamente, sanguinolenta (oscura, coagulada), de gusto amargo. Respiración: asmática en niños, sonora, impedida por excitación emocional; ansiosa, caliente y con traqueteo durante la transpiración.

10. Menstruación: dolorosa (después de cólera), coagulada, oscura, demasiado frecuente, demasiado pronto. Dolor del útero calambroide, en paroxismos, después de cólera, antes y durante la menstruación.

11. Trastornos durante el embarazo, y durante y después del parto: Durante el embarazo presenta: irritabilidad, insomnio, convulsiones, dolor de cabeza, dolor de dientes, dolor en abdomen, diarrea, urgencia de orinar, menstruación, metrorragia, tos, calambres en las pantorrillas. El parto se acompaña de síntomas como: irritabilidad, peleador, malicioso o rencoroso, angustia, ansiedad, impaciencia, inquietud, deseo de levantarse de la cama, convulsiones, náuseas, micción frecuente, metrorragia, estado del cuello uterino rígido. Después del parto manifiesta los siguientes síntomas: malicioso o rencoroso, insomnio, transpiración, diarrea, inflamación del útero, metrorragia, leche ausente. Aborto: después de cólera, por excitación, por susto, acompañado de espasmos; en amenaza de aborto presenta: irritabilidad, angustia y bostezos.

12. Dolor en las extremidades: reumático, en las articulaciones (por la noche, mejora al caminar), en partes paralizadas, desgarrador como paralizado, por la noche (impulsándolo fuera de la cama), que mejora con el movimiento continuo.

13. Calor en los pies: por la noche (se descubre el pie), ardiente (se los descubre), en las plantas (se las descubre). “Chamomilla pertenece a un pequeño grupo de remedios que son friolentos y que sacan los pies afuera de las mantas, como Magnesia muriatica, Phosphorus y Sanicula” (Vithoulkas).

 

 

 

Chamomilla por Lathoud

 

Chamomilla por Kent

 

Chamomilla por Farrington