Por Iván Navas. Enero 9, 2026
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Quelidonium, Celidonia, Celidueña, Hierba de la erupción o Hierba de la golondrina, es una planta de la familia de las papaveráceas. Es originaria de Europa y cree en los lugares húmedos, sombríos, en viejos muros y en peñascos. Es de tallo ramificado y blando que da al romperse un látex de color amarillo; tiene pelos blandos y articulados, está engrosado en los nudos; hojas pinnadas, con 5 a 11 segmentos ovales. Flores de unos 2 cm de tamaño, de sépalos amarillos, lo mismo que sus cuatro pétalos apretados en el botón. El fruto es también lineal y largo y nudoso, de 4 cm y que se abre longitudinal de abajo a arriba. El jugo de esta planta es venenoso y al mismo tiempo un purgante de propiedades enérgicas. Sus principios activos son: Celidonina, Celeritrina, Acido celidónico y Celidoxantina. Para su preparación, se hace el extracto con la raíz verde y fresca recolectada antes de que la planta florezca, conforme a la regla 3. Hahnemann lo experimentó, dando su patogenesia en su Materia médica pura (Uribe).
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Síntomas característicos
1. Ansiedad: de conciencia, por su salvación, por el presente, por el futuro, súbita, está fuera de sí, con temor, con opresión, por los demás, por ruido, durante la fiebre, después de escalofríos, mejora con el ejercicio. Inquietud: de conciencia, ansiosa, interna, revolviéndose en la cama, día y noche. Miedo: de que su estado sea observado, de que sucederá algo, por ruido. Desesperación: por su salvación religiosa, durante la fiebre. Ilusiones: que ha cometido un crimen, sobre criminales. Remordimiento, tristeza (melancólica), acciones religiosas ocupándose demasiado con la religión.
Por su ansiedad de conciencia y su salvación, presenta síntomas con respeto a su salud y muerte como: Miedo: de la muerte, que ella ha arruinado su salud, a la locura (con inquietud y calor), de una neumonía, al movimiento. Ilusiones: que va a morir, ha arruinado su salud, de estar enfermo, que tiene una enfermedad incurable, se volverá loco, ella no puede pensar. Pensamientos y presentimientos de muerte. Sueños: es asesinado, que le disparan, es herido, de muerte (muriendo), ser enterrado vivo, funerales, de muertos, cadáveres, es un soldado.
“Chelidonium tiene una tremenda inquietud de conciencia, un estado de profunda ansiedad expresada como inquietud de conciencia, susto por el menor ruido como si no tuviera una conciencia tranquila; deprimido, ansioso como si hubiera cometido algo malo, ansiedad y desasosiego día y noche como si hubiera cometido un crimen y algo terrible fuera a ocurrirle. Desasosiego de conciencia que lo lleva a pensar que ha cometido un pecado imperdonable y será eternamente perdida su salvación; con una connotación religiosa, como si hubiera sido vulnerado en sus sentimientos religiosos. Lleno de remordimientos. Permanente sensación de ansiedad y temor por la muerte, con el pensamiento y el presentimiento de muerte. Siente y tiene la ilusión que ha arruinado su salud, con cavilación melancólica alrededor de los trastornos de su salud, alrededor de alguna clase de trastorno. Gran hipocondriaco, miedo a volverse loco y que la gente observa su confusión” (Cipolla).
“Tristeza y ansiedad. Ansiedad que impide descansar, manteniendo al paciente intranquilo día y noche. Tristeza, como si hubiese cometido un crimen; como si estuviese por sucesor algo horrible. Está tan triste que piensa que debe morir. Lloroso; desaliento. Si ustedes examinan esas medicinas que actúan primordialmente sobre el hígado, que demoran su acción, hallarán la palabra melancolía” (Kent).
2. Pereza: con somnolencia, física, después de comer, después de la comida principal, por la mañana, por la tarde. Lentitud, inclinación a sentarse, deseo de ser cargado o llevado en brazos, inactividad, indiferencia (con somnolencia). Aversión al esfuerzo mental, agrava con el esfuerzo mental (imposible), desaparición de pensamientos. Embotamiento: con cefalea, al despertar, después de comer. Lentitud del cuerpo, pulso lento, digestión lenta, tendencia a cicatrizar lentamente las heridas.
Somnolencia: con indolencia, con sobresaltos, con cansancio, con postración, con contracción de los parpados, con insomnio, al hablar, al caminar al aire libre, después de comer, durante el calor febril, durante la cefalea, en la neumonía, acompañada de molestias del hígado. Bostezos: frecuente, antes del ataque de neuralgia. Estupor: después del delirio, en la ictericia, en la neumonía. Inconciencia: pasajera, durante el vértigo, después del delirio, en la apoplejía, en la neumonía, en la ictericia, al despertar, mejora al frotarse las plantas de los pies.
“Con las molestias hepáticas un retardo en el estado mental, incapacidad de la mente para trabajar, pereza mental, imposibilidad de pensar, de meditar, pulso lento. Disgusto por todo esfuerzo mental y por la conversación. Pereza en toda la economía, la sensibilidad está muy comúnmente perturbada y el paciente tiene vértigos. Confusión mental, pérdida de conciencia y desvanecimiento. Son también estas características comunes con los malestares al hígado” (kent).
“El enfermo de Chelidonium se hace más y más perezoso. Es esto lo interesante de notar en el psiquismo de Chelidonium. Bien se trate de un hombre joven que prepara sus exámenes, bien sea un adulto que comienza a sufrir de insuficiencia hepática, ambos se hacen cada vez más perezosos y se les observa una especie de lentitud de su función cerebral. Además, todas las funciones son lentas: su mente, tiene dificultad para pensar, para trabajar; su marcha, camina lentamente; su palabra, habla lentamente porque trata de encontrar sus palabras; su pulso también es lento, lo que nos sorprende puesto que el enfermo tiene sub ictericia o ictericia franca” (Vannier).
“Tiene aversión a moverse; gran aversión al trabajo y deseos de dormir permanentemente, aunque el dormir le es desagradable por los sueños y por una gran sudoración. Tendencia a la modorra después de las comidas y aún caminando al aire libre; bosteza durante las crisis neurálgicas y se duerme sentado durante la fiebre” (Szapiro).
“El estado de intoxicación y de pereza le produce una sensación de incapacidad mental para el trabajo; horror al movimiento, imposibilidad de mover las piernas… Estos pacientes que, sobre una base de pereza, de abulia, de indolencia, pueden llegar al estupor. Se levanta con un estado de pereza, de decaimiento que puede ser estuporoso y llegar inclusive al grado de la inconsciencia. Mejora frotándose las plantas de los pies. Todo este estado que tiene durante la mañana lo lleva a verdaderos estados de inquietud ansiosa” (Cipolla).
3. Dolor en región dorsal debajo de la escápula derecha: punzante, dolorimiento. Dolor en la región dorsal en la escápula derecha: presivo, dolorida, calambroide, al despertar después de las 4 horas, respirando, a la inspiración (dolor punzante), por el movimiento del brazo derecho, cerca del borde de la columna vertebral, extendiéndose a hombro. Dolor en la región dorsal en el ángulo inferior de las escápulas: al respirar, extendiéndose a través del pecho (punzante). Dolor en la región dorsal entre las escápulas. Se extiende a la escápula derecha el dolor de: cabeza y abdomen.
“El centro de acción de este importante remedio se encuentra en el hígado y su síntoma más característico es un dolor fijo (obtuso o agudo) por debajo del ángulo inferior del omóplato derecho. Este síntoma puede ser hallado en relación con ictericia general, diarrea, tos, neumonía, periodos menstruales, desaparición de la leche, agotamiento, etc. En realidad, cualquiera sea el nombre de la afección, si ese síntoma se halla presente deberá atraer la atención hacia Chelidonium, y una atenta exploración por lo general revelará la existencia de alteraciones o complicaciones hepáticas que naturalmente deben esperarse en un remedio de este género” (Nash).
4. Hígado con inflamación y dolor. Afecciones del hígado, como: inflamación, hinchazón, agrandado, congestión, sensación de plenitud, dureza, tensión, degeneración grasosa, adormecimiento, atrofia, cirrosis, cáncer. Dolor en el hígado: punzante, presivo, dolorido, extendiéndose a la espalda, por cálculos biliares; agrava al anochecer, de 4 a 9 horas, acostado sobre el lado derecho, al tacto; y mejora después de comer. Dolor en hipocondrio derecho: punzante, extendiéndose a la espalda. Padecimientos o molestias del hígado acompañadas de: somnolencia, dolor de cabeza, dolor neurálgico de la cara, epistaxis, dolor fijo debajo del ángulo inferior de la escápula derecha, inflamación de los pulmones, tuberculosis pulmonar, estreñimiento. Coloración amarilla en: ojo, esclerótica, cara, lengua, garganta externa, pecho, mamas, extremidades y piel. Heces amarillas, orina amarilla oscura o con sedimento amarillo, leucorrea amarilla.
“El valor principal de Chelidonium radica en su acción sobre el hígado, pulmones y riñones. Puede estar indicado en diferentes afecciones del hígado, desde la simple congestión hasta la inflamación real. Produce dolores en el hipocondrio derecho, desde una simple sensación de magulladura hasta el carácter más grave de dolores agudos y pungitivos, que pasan rápidamente de la región hepática al epigastrio o bien al dorso, irradiando a la parte posterior del hígado. Hay un dolor notable en el ángulo inferior de la escápula derecha, siendo este síntoma, característico de Chelidonium en las afecciones hepáticas. Además de esto están presentes las manifestaciones habituales de la inflamación del hígado: escalofríos, fiebre, ictericia, lengua cubierta de una capa amarilla, sabor amargo, lengua con la impresión de los dientes, como sucede en Mercurius; deseo vehemente de tomar leche, que excepcionalmente sienta bien. Generalmente hay deseo de tomar ácidos y cosas agrias, como pepinos, vinagre, etc. Las deyecciones características son profusas de color amarillo brillante, diarreicas o arcillosas. Podemos hacer uso de la droga en el simple estado conocido como “bilioso”, en la congestión o inflamación hepática y también en la neumonía con síntomas biliosos” (Farrington).
“¿Cuáles pueden ser las causas, las razones, que justifiquen la indicación de Chelidonium en un enfermo? ¿Existen algunas circunstancias ocasionales que puedan acarrear los síntomas característicos que ya se han indicado? No las hay, y la única causa real es un ataque al hígado, bien se trate de un trastorno funcional simple, como una ictericia banal, ya se trate de una verdadera alteración lesional que puede ser una cirrosis. Siempre en el origen de las manifestaciones de Chelidonium encontraréis un ataque del hígado y una insuficiencia hepática más o menos pronunciada. Aunque estéis en presencia de un enfermo migrañoso o de un enfermo asmático, siempre en el sujeto de Chelidonium hay un ataque hepático” (Vannier).
5. Lateralidad derecha. Dolor derecho en: cabeza (frente), cara, ojo, oído, ceja, garganta externa, hipocondrio, pecho, pezón, escápula, hombro, testículo, ovario, cadera, nervio ciático, muslo, pierna y pie. Escalofrío del lado derecho, sensación de frío del lado derecho, parálisis derecha, adormecimiento del lado derecho de la cabeza y de la cara, coriza y obstrucción nasal derecha, inflamación del pulmón derecho, distensión y sensación de plenitud en el hipocondrio derecho, molestias del riñón derecho, inflamación del testículo derecho, frialdad del pie derecho y el izquierdo caliente.
“Chelidonium como Lycopodium es, de preferencia, un remedio de lateralidad derecha: neuralgia supraorbitaria derecha; hipocondrio derecho y epigastrio tensos y dolorosos a la presión; neumonía del lado derecho y hombro homolateral doloroso; dolor lancinante en la cadera derecha irradiado al abdomen; dolores tractivos en las caderas, muslos, piernas o pies, a predominio derecho; pie derecho frío como el hielo y pie izquierdo con temperatura normal. Un estudio profundizado mostrará que Chelidonium no solamente es un remedio del lado derecho, sino que en muchos otros aspectos se halla muy próximo a Lycopodium y de acuerdo con mi experiencia el uno está a menudo indicado después del otro” (Nash).
“La diferenciación entre Lycopodium y Chelidonium puede ser un problema en un caso particular. Generalmente, Chelidonium es mucho más enérgico y carece de reservas al expresar sus opiniones dominantes; Lycopodium es más tímido y cobarde, limitando su dominación a los subordinados. Ambos tienen ansiedad por la salud, que es menos intensa, más realista y práctica en Chelidonium. Ambos remedios son del lado derecho, pero el dolor Chelidonium se irradia más característicamente al ángulo inferior de la escápula. Lycopodium tiende a acostarse sobre su lado derecho, mientras que Chelidonium no mejora en esta posición y tenderá a hacerlo sobre el izquierdo. Ambos tienen hinchazón y distensión, pero Chelidonium no tan intensa como Lycopodium. Lycopodium tiene mucho más deseo de dulces que Chelidonium. Lycopodium generalmente es indiferente hacia el queso; Chelidonium o fuerte deseo o fuerte aversión. Ambos desean bebida y comida calientes, y mejoran con ellas. Ninguno se siente bien al despertar, pero Chelidonium tiene agravación específica a las cuatro de la mañana. Chelidonium no comparte la específica agravación de Lycopodium a las cuatro de la tarde, aunque ambos remedios mejoran al anochecer” (Vithoulka).
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Chelidonium por Lathoud
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Chelidonium por Kent
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Chelidonium por Farrington
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Chelidonium por Vijnovsky
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